Brokilon, Geralt y Ciri
Hoy vamos a hacer un viaje al pasado. Podemos decir que Ciri se encuentra ahora mismo con Geralt y Triss de camino al santuario de Melitele, donde empezará su instrucción con la Fuerza. Ya sabemos que Ciri fue la niña de la sorpresa de Geralt en dos ocasiones, que el destino les une de una manera especial. Pero no hemos llegado a saber cómo se conocieron, cómo fue su primer encuentro.
Frente a lo que podría pensarse, el primer encuentro entre nuestros protagonistas no fue algo planeado ni pactado, más bien fue una cosa de la casualidad (o el destino haciendo de las suyas). Geralt iba hacia Brokilon para entregar un mensaje a Eithné, la señora de las dríadas, cuando encontró las señales de que éstas habían tenido que parar los pies a algún pobre incauto que se había acercado demasiado a su linde. Además, encontró al pobre incauto medio muerto, que resultó no ser otro que el pobre Zywiecki, quien intentando alcanzar a la princesa que estaba a su cargo y que, por una rabieta (no querer casarse con un príncipe) salió corriendo hacía el bosque, fue atacado por las dríadas.
Así, Geralt se encamina al bosque, para buscar a la niña, además de realizar su encargo. Entre las dríadas le conocen como Gwybleidd (el Lobo Blanco) y, aunque ha estado varias veces en el bosque, sigue necesitando que le guíen para no perderse, por lo que Braenn, una joven dríada, le acompaña. El encuentro con la niña no fue inmediato, tuvo que pasar una noche antes de que los agudos gritos de la niña llegaran a los oídos del brujo. Gritos que se debían a la presencia de un mariáopodo que pretendía atacar a la joven. Y así se encuentran nuestros personajes, en el centro del bosque en el que todo ser humano tiene prohibido la entrada.
Tras salvarle la vida, Geralt se encuentra cara a cara con una niña de unos 10 años, una pequeña princesa criada en palacios con sirvientes y todo lo que podía desear. Se encuentra con una pequeña mocosa que más que agradecer el acto del brujo, no hace más que quejarse y recordar a gritos que ella es una princesa y que por ello, deben obedecerla.
Por suerte Geralt no le teme ni a los monstruos ni a a realeza, y aunque su intención es sacar a la pequeña Ciri del bosque, Braenn no se lo permite. Ambos deben ir a ver a Eithné y que ella decida su porvenir. Por lo que, guiados por la dríada, empiezan el camino hacía el centro del bosque, hacía dónde las dríadas viven, andando a buen paso y con pocos descansos, con Ciri a hombros de Geralt.
El camino hacía Duén Canell (el Lugar de los Robles), era largo, tardarían más de un día, y cuando se acercaran, el brujo tendría que llevar los ojos tapados y guiado por Ciri, pues nadie que no sea un dríada puede conocer el camino hacia su ciudad.
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| Ciri, Geralt y Braenn por AyeriR |
Allí Ciri se asombró con la grandeza y majestuosidad de la ciudad, y tanto ella como el brujo se encontraron de nuevo con Zywiecki. Las dríadas lo salvaron y se lo llevaron al bosque para curar sus heridas y tener a un hombre que pudiera fecundarlas. Geralt al fin se reúne con la reina Eithné, a la cual su mensaje le importa un bledo, y que la niña que él a salvado, la que le ha dicho durante el camino que es la nieta de Calanthe, la que le ha contado que es ella es el destino de un famoso brujo, se quedará en el bosque, para convertirse en una dríada, para dejar de ser princesa para siempre.

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