Los brujos de Kaer Morhen

Kaer Morhen, la Fortaleza del Mar Antiguo, ya no es lo que era. Dónde antes se entrenaban a niños pequeños para convertirlos en auténticas armas de matar, ahora sólo se refugian los brujos que han llegado vivos a un invierno más. Kaer Morhen se ha convertido, principalmente, en un lugar de descanso durante los meses en los que los monstruos hibernan y el trabajo de los brujos es algo más que escaso. Se ha convertido en un punto de encuentro para aquellos que siguen vivos. Y es mucha la alegría que sienten al encontrarse, un año más, junto a aquellos con los que crecieron.

Cuando Ciri llegó a Kaer Morhen tuvo la oportunidad de conocer a algunos de los amigos de Geralt. Encontró a cuatro brujos que, aunque al principio le daban un poco de miedo, poco a poco se convirtieron en gente de confianza, que la cuidaba y la acogieron como a uno más. Los brujos que vamos a presentar hoy son Vesemir, Eskel, Lambert y Coën.

Vamos a empezar hablando de Vesemir, el más mayor de todos, un viejo brujo que, según Triss, podría ser incluso más antiguo que la propia fortaleza. Un brujo que no es, ni más ni menos, que la figura paterna de Geralt. Fue él quien recomendó a Geralt imitar el acento de Rivia y hacerse llamar Geralt de Rivia, para que la gente confiara más en él. En sus años más jóvenes, actuaba como profesor de esgrima de los aprendices de brujo. Nunca llegó a conocer los secretos de las plantas y mutágenos usados durante la prueba de las Hierbas, lo que hace que, actualmente no queden brujos de la escuela del Lobo capaces de "crear" nuevos brujos. Además, Vesemir es un buen amigo de Triss, la conoce desde que era una joven hechicera recién salida de Aretusa, hasta el punto que la hechicera acude a la fortaleza cuando las dolencias del brujo necesitan de una mano experta.

También tenemos a Eskel, un brujo con la cara tan desfigurada por sus aventuras y misiones, que nadie podría confundirlo con un humano normal y corriente, pues una cicatriz semicircular le recorría desde la comisura de los labios hasta la oreja, atravesando toda su mejilla.

Coën, Eskel, Vesemir, Geralt y Lambert por CloudsDevourer 

Lambert, un brujo con carácter y que a  la hora de hablar con Triss, siempre la llama Merigold, sin nombre ni título, y con una cercanía que la propia Triss odia. Se encargó de enseñar a Ciri a entrenar en las angustiosas máquinas de equilibrio y habilidad de los brujos. Aunque sus métodos podrían parecer sólo gritos, consiguió que la pequeña princesa mejorara mucho tanto con la espada, como con su juego de pies.

Y por último, Coën, el año en el que Ciri llegó a Kaer Morhen, coincidió con el primer año en el que el brujo pasaba un invierno en la fortaleza, junto con sus compañeros. Es un brujo joven, de los reinos del norte, específicamente, de Poviss. Tiene los ojos extraordinariamente claros, de un verdiamarillo y con el cristalino cortado por hilitos rojos, lo que indica un desarrollo complicado en la mutación de los ojos. Durante su estancia junto a Ciri, en uno de las crisis que la niña pasó como Fuente, predijo la muerte de Coën. Los dientes serán su perdición, morirá a mano de dos dientes. Cabe decir, que, tal cual dijo la niña, el brujo moriría durante una batalla contra el ejército nilfgaardiano, pinchado con algún tipo de bisarma de dos dientes. 

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