Yennefer como tutora
De princesa miamada a vagabunda exiliada, de vagabunda a adoptada en la familia de un mercader, de ahí a aprendiz de brujo (aún siendo una niña). La pequeña Ciri ha experimentado muchos cambios en su camino desde el inicio de la guerra Nilfgaardiana. Y como es de esperar, pues al fin y al cabo, Ciri es mucho más que una princesa cualquiera, el destino le tiene preparados muchas más vueltas en su camino. La última vez que hablamos del futuro de Ciri, ibámos por los caminos de Kadwen, bien acompañados de la hechicera Triss Merigold, cuando nos encontramos al matadragones Yarpen Zigrin.
Las importantes habilidades mágicas que la niña había mostrado convenció a Geralt, así como al resto de brujos, de que era necesaria la ayuda de alguien con avanzados conocimientos en el uso de la Fuerza. Además, era necesario un lugar seguro, con alguien de confianza que hiciera pasar desapercibida a la niña de la sorpresa. Nadie mejor que Nenneke, Sacerdotisa de la diosa Melitele, para cuidar de la pequeña, rodeada de otras aprendices a sacerdotisa. Y para enseñarle a controlar sus habilidades, nadie mejor que Yennefer.
Y en este momento nos encontramos, las primeras semanas en el santuario, Ciri empezó a trabajar, estudiar y rezar junto con sus compañeras. El cambio de rutina fue algo que costó a nuestra niña, pues había pasado de estudiar plantas, monstruos y entrenar a diario con la espada y los reflejos, a tener que rezar y estudiar materias como poesía, runas e historia.
Pero no tardó en volver a cambiar su rutina, cuando Yennefer, por petición de Geralt, llega al santuario. A partir de entonces, las tareas y obligaciones de Ciri cambian respecto al resto de chicas del santuario. Ahora sus lecciones vienen de Yennefer, quien, nada más llegar le hacía pasar horas delante aburridos test de lógica para comprobar sus aptitudes.
El primer encuentro entre ambas, esta muy alejado de un momento cálido y agradable. Ciri intentó mostrarse respetuosa, mientras que Yennefer le estudiaba como si de un caballo fuera, lo que le hizo ganarse en primer momento el desagrado de la niña. Yennefer tardó muy poco en ver en la muchacha rasgos de sus antepasados élficos, y aceptó la tarea de educar, a la chica hasta que pudiera acudir a Aretusa.
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| Primer encuentro de Ciri y Yennefer por Jana Komarkova |
Sin embargo, Ciri, no estaba acorde con dejar de estar bajo el ala de Nenneke para pasar a estarlo bajo el de Yennefer, hasta pensó en fugarse del santuario y volver (sin saber cómo) hasta Ker Morhen. Y es que el desagrado inicial podemos decir que venía de ambas parrtes, pues, aunque Yennefer no quisiera aceptarlo, estaba tratando a Ciri como a una rival, como alguien que, de alguna manera, estaba ocupando en el corazón del brujo, la posición que la hechicera creía que era suya.

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