Kovir y Poviss II

La última vez que hablamos de los países de Kovir y Poviss, nos quedamos lejos de poder considerarlos países independientes de Redania. La situación actual es que Troiden, hermano de Radowid I el Grande, ha pasado a ser señor del condado de  Kovir y Poviss, con las ventajas de no tener que cumplir con las obligaciones propias de un condado. Realmente, las propias leyes creadas en Tretogor no hacen otra cosa que dejar sólo ante las complicaciones al gobierno de Kovir y Poviss e incluso les afirman una línea de sangre para que se encargue del gobierno, siendo esta la casa de Troiden.

Pues bien, el rey Radiwid muere y, dado que nadie se había preocupado por el destino de la casa de Troiden, las leyes continuaron siendo vigentes durante años y años. Pero como cualquier otro sistema  dinámico, Kovir fue cambiando. Durante los primeros años, personas de aventuras así como matones y cualquiera que en busca de adrenalina y nuevas experiencias empezaron a llegar al país. Por la cercanía, la mayor parte de estas personas provenían de Kaedwen, conociéndose que incluso Aideen, hija del monarca, inició su viaje hacia el norte.


Respecto a su economía, lo que se pensaba que era una tierra yerma y sin posibilidad de explotación, tardó poco tiempo en sacar provecho de las pocas materias primas de las que disponía. Si sólo se tiene agua de mar y arena se puede pensar que las opciones son pocas. Pero Kovir llegó a monopolizar el mercado mundial de sal y vidrio. Además, comenzó una explotación de minerales que le hizo colocarse en la cabeza del hierro, pudiendo hasta competir con el hierro enano conseguido en las montañas de Mahakam. Pero sus minas no se quedaban ahí, exportaban también manganeso, cromo, titanio, volframio, platino, ferroaurum, criobelito, oro y dwimerita. Es cierto que no podían cultivar, pero con la riqueza encontradaen el suelo y en el mar, no les hacía falta, todo lo que no tenían, lo importaban. Tanta era la riqueza que parecía tener el país, que tras un tiempo, ya no solo matones emigraban al país, gente de estudios empezó a buscar una nueva vida en la costa norteña.

Fue tras los años, que el rey Radowid III, el Atrevido, de Redania empezó a prestarle atención al condado. Era mucha la riqueza que se estaban moviendo en terrenos "redanos" sin que la capital, Tretogor, viera ni una moneda. Así pues, creó un impuesto especial, usando como excusa la guerrilla que se estaba luchando contra Aedirn y la necesidad de un apoyo financiero hacia la capital para poder continuar con la guerra. Pero cuál fue la sorpresa que se llevaron en el palacio real, cuando la respuesta llegó desde el norte. Y es que el rey Gedovius de Kovir rechazaba la petición de la capital alegando que Kovir no es vasallo de Tretogor y que sus reyes no tienen poder ninguno en Kovir. Que esto es demostrable ya que

  1. Kovir no ha pagado nunca tributos ante la capital redana.
  2. Kovir no ha tenido nunca obligaciones militares con Tretogor.
  3. Nunca se ha invitado a la familia real de Kovir a ninguna celebración realizada en la ciudad redana.
Y con una respuesta tan clara y concisa, las relaciones entre la familia real redana y la casa de los troidianos dejaron la indiferencia de lado, para empezar una nueva etapa, de la que hablaremos en un futuro cercano.

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