Zerrikania
En el lejano sur, más allá incluso de las fronteras de Nilfgaard, existe un país conocido por sus espadas y por la braveza de sus guerreras. Un país que incluso algunos mencionan con cierto miedo. Más allá de Nilfgaard encontramos Zerrikania.
No son muchas las noticias que llegan al Norte desde este país, pero muchos son los que darían más de una moneda para poder ver las increíbles criaturas que se cuenta, habitan en los desiertos de este país. Desde basiliscos hasta fieros leones, los feriantes que consiguen hacerse con una de estas bestias aprovecha para exhibirlos en cada ciudad por la que pasan, siempre a muy buen precio.
Pero por lo que todo el mundo conoce realmente al país es por su fiereza en las artes de la guerra y por la gran calidad de sus armas. Los sables zerrikanos fácilmente son reconocidos por su forma y muy querido por aquellos que hacen uso a diario de su espada.
Además de las armas, el arte bélico de las guerreras zerrikanas es bien conocida. Las mujeres, adiestradas en la lucha desde bien pequeñas, llegan a ser tan ágiles y salvajes como gatos monteses. Buscan la lucha allá dónde van y disfrutan de una batalla más que de cualquier otra cosa. Son letales y pocos podrían enfrentarse con ellas y salir vivos, menos aún son los que podrían salir ilesos.
Incluso se dice que las mejores arqueras son las de zerrikania y que sus arcos son potentes y duraderos. También se cuentan rumores de que las arqueras zerrikanas de los clanes de las estepas, se cortan el pecho derecho para que no les estorbe al estirar la cuerda del arco, pero esto bien podría ser una historia que algún poeta ha ido contando allá por dónde iba.
La forma de vestir propia del país hace que sean fácilmente reconocibles por el resto de los países, siendo habitual encontrarlas vestidas como guerreras, con guantes de cota de malla, y con pieles que les cubren las piernas. También se las reconoce por los tatuajes azules que llevan desde el rabillo del ojo hasta las orejas. Entre sus creencias está el adorar a los dragones, siendo conocidos por los hechiceros y los más eruditos, el culto que hacen a los dragones, mediante ofrendas a imágenes de los mismos.
| Vea y Tea de autor desconocido |
El viaje hasta Zerrikania no es corto ni seguro, y pocos son los que se atreven a cruzar los páramos que los separan del imperio de Nilfgaard. Sin embargo, llegado cierto momento, más de uno será el que prefiera realizar tal camino antes que quedarse a ver los días que vienen.
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